NASA muestra el cráter que dejó en la Luna una etapa del Falcon 9 de SpaceX
👤 Por: Equipo VelozTest
📅 Publicado:
21/08/2026 01:18
La NASA difundió nuevas imágenes de la superficie de la Luna que permiten observar con mayor detalle el cráter producido por el impacto de una etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX.
El impacto ocurrió el 5 de agosto de 2026, cuando la etapa del cohete, que había permanecido en el espacio después de una misión realizada en enero de 2025, terminó chocando de manera no planificada contra la superficie lunar.
Las imágenes fueron obtenidas por el Lunar Reconnaissance Orbiter, conocido como LRO, una nave de la NASA que estudia y cartografía la Luna desde su órbita.
De acuerdo con las estimaciones realizadas a partir de las imágenes, el nuevo cráter tiene aproximadamente 18 metros de diámetro y menos de tres metros de profundidad.
¿De dónde salió la etapa del Falcon 9?
La estructura que terminó impactando la Luna correspondía a la etapa superior de un Falcon 9 utilizado para lanzar una misión que transportó hacia nuestro satélite natural al módulo lunar Blue Ghost 1, desarrollado por Firefly Aerospace.
El lanzamiento de la misión ocurrió el 15 de enero de 2025. Después de completar su función principal, la etapa superior permaneció en el espacio mientras seguía una trayectoria influenciada por la gravedad de la Tierra y la Luna.
Con el paso del tiempo, las condiciones orbitales modificaron su trayectoria hasta llevarla finalmente hacia la superficie lunar.
La NASA había seguido el comportamiento del objeto y realizado cálculos sobre su posible trayectoria de impacto. El acontecimiento representó además una oportunidad para estudiar de manera directa los efectos producidos por un objeto fabricado por el ser humano al golpear la superficie de la Luna.
El impacto ocurrió el 5 de agosto de 2026
La colisión ocurrió el 5 de agosto de 2026 cerca del cráter Einstein, en una región de la superficie lunar observada posteriormente por las misiones espaciales.
La etapa del Falcon 9 viajaba a una velocidad aproximada de 5,400 millas por hora cuando impactó contra el terreno lunar.
La ausencia de una atmósfera significativa en la Luna permitió que el objeto llegara a la superficie a gran velocidad, sin experimentar el tipo de frenado atmosférico que ocurriría durante una entrada similar en la Tierra.
Antes de la colisión, los cálculos de la NASA estimaban que el impacto podía producir un cráter de aproximadamente 60 pies de diámetro.
El acontecimiento no representó un peligro para la población de la Tierra, ya que ocurrió a cientos de miles de kilómetros de nuestro planeta y fue observado principalmente desde el punto de vista científico.
El Lunar Reconnaissance Orbiter localizó el nuevo cráter
Una de las dificultades posteriores al impacto fue obtener imágenes suficientemente detalladas del lugar donde había ocurrido la colisión.
El Lunar Reconnaissance Orbiter se encuentra en movimiento constante alrededor de la Luna, por lo que sus cámaras deben estar correctamente orientadas para conseguir imágenes de determinadas regiones durante sus sobrevuelos.
Los equipos de la misión tuvieron que planificar las observaciones para que la nave pudiera apuntar sus instrumentos hacia la zona del impacto.
Finalmente, entre el 11 y el 12 de agosto, la cámara de ángulo estrecho del LRO consiguió registrar el nuevo cráter desde diferentes perspectivas y bajo distintas condiciones de iluminación.
Las imágenes permitieron comparar el terreno lunar antes y después de la colisión y confirmar la presencia de la nueva formación.
Un cráter de aproximadamente 18 metros
Las imágenes obtenidas por la NASA permitieron determinar que el cráter tiene aproximadamente 18 metros de diámetro y una profundidad inferior a tres metros.
Aunque se trata de una estructura relativamente pequeña cuando se compara con el tamaño total de la Luna, sus dimensiones resultan importantes para los investigadores porque se conocen varias características del objeto que provocó el impacto.
La masa aproximada de la etapa, su trayectoria y la velocidad con la que llegó a la superficie proporcionan información que puede utilizarse para comparar las predicciones realizadas antes del impacto con los resultados observados posteriormente.
Las imágenes muestran material expulsado durante el impacto
Las fotografías también permiten observar diferentes patrones alrededor del nuevo cráter.
En la zona afectada pueden distinguirse áreas con materiales de tonalidades diferentes, resultado de la alteración provocada por la colisión.
Parte del material más oscuro corresponde a polvo y rocas que habían permanecido expuestos durante largos periodos a las condiciones ambientales de la superficie lunar, incluyendo la acción del viento solar y los rayos cósmicos.
Las zonas más brillantes corresponden a materiales que se encontraban debajo de la superficie y que fueron excavados y expulsados hacia el exterior durante el impacto.
Este fenómeno permite a los científicos estudiar cómo una colisión modifica el terreno y qué materiales pueden quedar expuestos después de un impacto.
Un experimento natural para estudiar impactos lunares
Aunque la colisión no fue planeada originalmente como un experimento científico, el impacto proporcionó una oportunidad poco común para analizar los efectos de un objeto conocido sobre la superficie lunar.
Los investigadores pueden comparar las características conocidas de la etapa del cohete con el tamaño y las características del cráter que finalmente produjo.
Este tipo de comparación puede ayudar a mejorar los modelos utilizados para calcular cómo diferentes objetos espaciales pueden modificar la superficie de la Luna después de una colisión.
La información también puede resultar útil para futuras misiones lunares, particularmente en un momento en el que diferentes agencias espaciales y empresas privadas preparan nuevos proyectos de exploración.
La misión surcoreana Danuri también ayudó a localizar el impacto
La investigación del nuevo cráter no dependió únicamente de las observaciones realizadas por la NASA.
La misión lunar surcoreana Danuri también obtuvo imágenes de la región después del impacto, proporcionando información adicional para determinar con mayor precisión la ubicación de la nueva formación.
La combinación de datos obtenidos por diferentes misiones permitió a los investigadores comparar observaciones y mejorar la localización del sitio donde la etapa del Falcon 9 terminó su trayectoria.
La colaboración entre diferentes equipos científicos demuestra la importancia de compartir información cuando se estudian acontecimientos que ocurren a cientos de miles de kilómetros de la Tierra.
¿Por qué es importante estudiar este cráter?
La Luna conserva durante largos periodos las huellas de los impactos que ocurren sobre su superficie debido a que prácticamente no cuenta con una atmósfera ni con procesos de erosión similares a los existentes en la Tierra.
Por esta razón, los cráteres lunares pueden permanecer visibles durante millones de años.
En el caso del impacto del Falcon 9 existe además una característica particularmente útil para la investigación: los científicos conocen buena parte de las características del objeto que produjo el cráter.
Esto permite relacionar la trayectoria y las características del objeto con el resultado observado sobre el terreno lunar.
La información obtenida puede ayudar a comprender mejor la relación entre la velocidad, masa y trayectoria de un objeto y las dimensiones del cráter que puede producir.
El impacto también vuelve a poner atención sobre la basura espacial lunar
El caso del Falcon 9 también genera interés debido al creciente número de misiones dirigidas hacia la Luna.
En los próximos años se espera una mayor actividad de agencias gubernamentales y empresas privadas alrededor de nuestro satélite natural, con nuevas misiones científicas, módulos de aterrizaje, vehículos de exploración y otros dispositivos.
Este aumento de actividad también plantea preguntas sobre qué ocurre con las estructuras que permanecen en el espacio después de completar sus misiones.
Las etapas de cohetes y otros objetos pueden permanecer en diferentes trayectorias durante largos periodos y, dependiendo de sus condiciones orbitales, eventualmente pueden terminar impactando la superficie lunar.
Por ello, el seguimiento de estos objetos resulta importante tanto para la investigación científica como para la planificación de futuras actividades alrededor de la Luna.
Una pequeña huella que ofrece información científica importante
El nuevo cráter tiene aproximadamente 18 metros de diámetro, una dimensión pequeña frente al tamaño total de la Luna, pero representa una oportunidad considerable para los investigadores.
Las imágenes obtenidas por el Lunar Reconnaissance Orbiter permiten analizar los cambios producidos en el terreno y observar materiales que fueron expulsados durante la colisión.
Además, el seguimiento previo de la etapa del Falcon 9 permitió conocer su trayectoria y realizar predicciones sobre el posible impacto antes de que ocurriera.
Posteriormente, las imágenes obtenidas por las misiones espaciales permitieron comparar esas predicciones con la huella que finalmente quedó sobre la superficie lunar.
La Luna suma una nueva marca dejada por la actividad humana
El impacto de la etapa del Falcon 9 dejó una nueva marca en la superficie lunar y, al mismo tiempo, proporcionó a los científicos una oportunidad para estudiar de manera directa las consecuencias de una colisión provocada por un objeto fabricado por el ser humano.
El acontecimiento comenzó con una etapa de cohete que permaneció en el espacio después de cumplir su misión y terminó convirtiéndose en un objeto de estudio para la ciencia lunar.
Ahora, las imágenes obtenidas por la NASA permiten analizar las características del cráter y los materiales que quedaron expuestos alrededor del punto de impacto.
Los datos obtenidos también podrán contribuir al desarrollo de mejores modelos para comprender los impactos sobre la Luna y para planificar futuras actividades espaciales.
El pequeño cráter permanecerá durante mucho tiempo sobre la superficie lunar como una nueva huella de la actividad espacial humana y como registro de un acontecimiento que pudo ser observado y estudiado gracias al seguimiento realizado desde el espacio.
VelozTest Noticias | Información oportuna, contexto y responsabilidad.